
Cómo mantener cálida tu pérgola al aire libre
Tratar de calentar una pérgola o un área destinada a cambiarse de ropa es, por lo general, una tarea imposible. Si utilizas un calentador convencional, en realidad estás intentando calentar todo el espacio exterior. El viento simplemente se lleva ese aire caliente antes de que pueda llegar hasta ti.
Por eso utilizamos radiadores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de luchar contra el viento, estos radiadores funcionan como el sol: emiten calor en línea recta y lo dirigen directamente hacia uno. En cuestión de segundos, dejarás de tener frío y te sentirás cómodo.
El factor térmico
Hemos diseñado estos dispositivos para que funcionen rápidamente. Al utilizar elementos calefactores de cuarzo, obtenemos un tipo de calor que penetra en la piel y la ropa. No hay necesidad de esperar a que el dispositivo se “cale”. Basta con encenderlo, y ya está listo para usarse.
Pero hay algo importante que debes saber: este tipo de dispositivos consume mucha energía. Si instalan una fila de dispositivos de 2000 W cada uno, asegúrate de que tu panel eléctrico pueda manejar esa carga. No querrás que la electricidad se interrumpa justo cuando todos estén cómodos.
Diseñados para resistir las condiciones extremas
Seamos realistas: las pérgolas son muy hostiles para los dispositivos electrónicos. Hay lluvia, humedad, y si estás cerca del mar, también hay sal marina que puede dañar todo.
Para evitar esto, hemos protegido los componentes electrónicos con carcasas impermeables. También hemos utilizado juntas resistentes a altas temperaturas para sellar los tubos de cuarzo, de modo que la humedad no pueda llegar a los terminales. Incluso los reflectores están hechos de aleaciones que no se oxidan, lo que asegura que el calor se dirija hacia las personas, y no hacia el propio dispositivo.
Instalación correcta
Hemos mantenido el tamaño de estos dispositivos reducido, para que tu pérgola siga teniendo ese aspecto típico de una pérgola, y no parezca un techo industrial. Están diseñados para instalarse fácilmente en los soportes estándar.
Sin embargo, hay algo a tener en cuenta: la distancia desde donde se emite el calor. Si los instalas demasiado alto, apenas sentirás el calor. ¿Demasiado bajo? Tus invitados se asarán. Se trata de encontrar el equilibrio perfecto entre la potencia y la altura para lograr una cobertura adecuada.