
En una oficina, el frío no solo es incómodo, sino que también afecta negativamente la productividad. Cuando los escritorios se encuentran en zonas frías, los dedos se entumecen, la concentración disminuye y más personas tienen que ausentarse por enfermedad. Los sistemas de aire acondicionado suelen dejar algunas zonas muy calientes mientras otras siguen estando heladas. Subir la temperatura del termostato solo hace que la factura de energía sea aún mayor. Por eso, tiene sentido utilizar un calentador de infrarrojos con control de intensidad como calentador eléctrico para interior. Es una solución eficaz para las zonas que realmente necesitan calor.
¿Qué realmente sucede detrás de escena? El calor infrarrojo llega directamente a las personas y objetos, y no al aire que los rodea. Un calentador de infrarrojos con control de intensidad utiliza un elemento de fibra de carbono o cuarzo para emitir calor radiante, generalmente en el rango de ondas cortas o infrarrojas cercanas. Se enciende rápidamente. El control de intensidad, mediante el termostato o ajustes de potencia, permite adaptar la salida de calor según las condiciones del ambiente, evitando así el desperdicio de energía. Los calentadores adecuados para oficinas suelen funcionar con 120V o 240V, consumiendo entre 1,500 y 3,000W. Son lo suficientemente compactos como para poder instalarse en la pared o en cualquier lugar discreto. La mayoría incluyen protección contra vuelcos y corte de energía en caso de sobrecalentamiento. También cuentan con una clasificación IP que indica su resistencia al polvo y a la humedad, especialmente si se utilizan cerca de entradas.
Por qué este enfoque funciona en una oficina El problema real es la distribución desigual del calor. Con el calor radiante, se puede reducir el frío en las áreas de trabajo, reuniones y zonas de descanso, sin sobrecalentar todo el edificio. Las personas disfrutan de mayor comodidad, mejor circulación sanguínea y menos tensión muscular debido a estar sentadas largos períodos. Menos corrientes de aire frío y temperaturas más constantes significan que los equipos trabajan mejor durante todo el día. Además, el uso de energía disminuye, ya que se calientan las personas y las áreas donde se realizan las tareas, en lugar de desperdiciar calor en espacios vacíos.
Detalles prácticos importantes El calor infrarrojo es direccional, por lo que la ubicación es crucial. Instale el calentador de manera que cubra la área de asientos, pero sin que su luz incida directamente en los ojos. Para mejores resultados, úselo junto con un termostato y ajuste la temperatura para mantener un nivel de comodidad adecuado. Asegúrese de que su circuito eléctrico pueda soportar la potencia del calentador, y de que este esté diseñado para uso en interiores. Si desea una distribución uniforme del calor, utilice varios calentadores y colóquelos de manera que sus zonas de calor se solapen. También asegúrese de que el calentador no esté bloqueado por ningún obstáculo.