
Lograr el color marrón perfecto en el pan
Todos quieren que la corteza del pan tenga ese color dorado ideal. Pero, como sabe cualquier panadero, no se trata solo de aumentar la temperatura del horno. Lo importante es cómo la radiación infrarroja afecta a la masa.
Ajuste de la intensidad
Lo clave es jugar con la potencia y la longitud de onda para lograr el color deseado. La radiación infrarroja de onda corta penetra profundamente en la masa. Eso es bueno para ciertos fines, pero para lograr un color marrón uniforme, lo mejor es utilizar radiación de onda media. Esta permanece en la superficie, donde ocurre el proceso de coloración. Pero hay que tener cuidado: si se utiliza demasiada potencia en un espacio reducido, la corteza quedará carbonizada y el centro del pan seguirá sin estar completamente cocido. Es necesario encontrar un equilibrio. Nos aseguramos de que el flujo de calor sea acorde a la velocidad de movimiento de la cinta transportadora.
Adaptación del equipo
Seamos honestos: las lámparas estándar casi nunca se adaptan a las formas particulares de los túneles industriales utilizados en panaderías. Por eso, personalizamos la longitud y la tensión eléctrica para que se adapten a las condiciones específicas del lugar. Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que los entornos de panadería son muy exigentes, y el equipo debe resistir altas temperaturas sin dañarse. Además, podemos aplicar recubrimientos especiales en los emisores, lo que nos permite dirigir el calor directamente hacia la parte superior del pan, evitando así que se caliente todo el interior del horno.
Consecuencias de usar emisores de alta intensidad
Los emisores de alta intensidad permiten terminar el proceso de cocción más rápido. Pero pueden dañar el equipo. Si se utilizan tubos de alta potencia para acelerar la producción, los relés de conmutación sufrirán mucho. También hay que asegurarse de que los cables puedan soportar la corriente máxima. De lo contrario, habrá caídas de voltaje, lo que causará manchas pálidas en el pan. Para solucionarlo, simplemente ajustamos la distancia entre los emisores. Así, no habrá más “puntos fríos”. El pan tendrá un color marrón uniforme y hermoso en todas sus partes.