
Cómo evitar que el calentador del baño se dañe
Los baños son, básicamente, un infierno para los dispositivos electrónicos. Por un lado, hay vapor denso proveniente de la ducha; por otro lado, hay un calor intenso proveniente del calentador.
Si alguna vez te ha pasado que el calentador dejó de funcionar, lo más probable es que el problema sea el mismo: el punto donde el cable se conecta con el elemento calefactor.
La mayoría de los calentadores baratos utilizan pegamento básico o tubos frágiles para unir las piezas. Eso funciona durante un tiempo. Pero después de unos cientos de uso, ese pegamento se derrite. Las piezas se agrietan y los cables quedan expuestos. Una vez que eso sucede, el vapor penetra en el interior del calentador, lo que provoca chispas y, finalmente, el calentador se daña completamente. Es un desastre.
Cómo lo solucionamos nosotros
No utilizamos pegamento barato. En cambio, usamos sellantes de cerámica o vidrio de calidad industrial. Estos sellantes actúan como una barrera hermética permanente. No solo cubren las piezas, sino que también se unen al tubo de cuarzo y al cable de cobre. Nos aseguramos de que estos sellantes puedan soportar temperaturas 50°C más altas que las que alcanza el calentador. De esa manera, nada se contrae ni se deforma, y el aislamiento permanece intacto. Si el sello funciona bien, el agua no podrá entrar y la electricidad permanecerá donde debe estar: dentro del cable.
Algo a tener en cuenta
Sin embargo, hay un detalle importante. Debido a que estos sellantes son muy resistentes, el cable se vuelve un poco rígido. No se puede doblar bruscamente, como se haría con un hilo normal. Si intentas forzar un giro brusco durante la instalación, podrías romper el sello o el filamento interno del cable. Solo necesitas asegurarte de que haya suficiente espacio en el interior del calentador para que el cable pueda curvarse naturalmente. Así, durará años.